Esta distribución es originaria de Irlanda y su objetivo es el de producir una elegante, actualizada y confortable distribución GNU/Linux para el escritorio.
Linux Mint se encuentra basada en Ubuntu y comparte los mismos repositorios aunque a diferencia de Ubuntu, que se encuentra disponible en versiones de 32 y 64 bits, Mint únicamente cuenta con versión de 32 bits. Tampoco existe un CD alternativo (con instalador en modo texto y opciones OEM) o una versión para servidores; es decir, Mint es una distribución orientada exclusivamente al usuario de escritorio.
Existen varias versiones de Linux Mint con diferencias fundamentales entre cada una de ellas. En el caso de Cassandra (la versión 3.0 de Mint) estaban disponibles en total cinco versiones diferentes:
Full Edition:
Es la versión principal de Linux Mint y cuenta con el entorno de escritorio Gnome y codecs multimedia. Disponible en CD, es la versión para usuarios principiantes y avanzados.
Light Edition:
Básicamente es la edición full, pero sin los componentes patentados o propietarios.
KDE Community Edition:
Es la versión que cuenta con el entorno de escritorio KDE. La selección de paquetes por supuesto es diferente y esta versión dispone de más aplicaciones por defecto. Usualmente disponible en DVD.
miniKDE Community Edition:
Es la edición KDE pero en el tamaño de un CD. Paquetes han sido removidos con el fin de reducir el tamaño y hacer posible su inclusión en dicho medio.
XFCE Community Edition:
Es la versión de Mint con el entorno de escritorio XFCE.
Es importante recalcar que si bien Mint incluye varios componentes patentados o propietarios, como por ejemplo los codecs, no se incluye ningún manejador propietario en esta distribución ya que esto violaría la licencia GPL.
Mint no cuenta con un calendario fijo en lo que se refiere a lanzamiento de las versiones aunque cabe destacar que los lanzamientos son mas frecuentes que los de su base Ubuntu.
Soporte:
Linux Mint cuenta con dos tipos diferentes de soporte:
Libre o comunitario:
A través de foros y canales de IRC además de una wiki.
Profesional:
Linux Mint ofrece soporte profesional o comercial, y dos opciones se encuentran disponibles que son:
Soporte para un incidente: Un problema, una solución. Este tipo de soporte permite la solución de un problema sin necesidad de suscribirse al servicio de soporte de Mint.
Linux Mint Support Center (Centro de soporte): En esta sección del sitio de Mint es posible ponerse en contacto con los desarrolladores o solicitar solución de problemas. Se encuentra sujeto a suscripción, que puede ser de 1, 3, 6 o 12 meses.
Conozcamos a Celena:
Hasta el momento de la descarga de la imagen del CD para la revisión, se encuentran disponibles la versión Full y Light de Mint, y como en Europa no hay problemas con las patentes de software podemos utilizar la versión Full para esta revisión. La imagen es de 690 Mb y el equipo utilizado es una AMD 64.
Celena se encuentra basada en Cassandra, la versión 3.0 de Mint (kernel 2.6.20-15 y Gnome 2.18.) que a su vez se encuentra basada en Ubuntu 7.04 y es compatible con sus repositorios.
Como ya hemos puntualizado, la instalación se realiza a través de un Live CD que nos brinda únicamente tres opciones de arranque.
El arranque se realiza en menos de dos minutos, y si bien todos los dispositivos son reconocidos sin dificultad aparente, la resolución de pantalla se limita a 1024x768 en lugar de la resolución nativa de 1920x1200.
Instalación:
Se realiza en siete pasos que son los siguientes: selección de idioma, zona horaria, distribución de teclado, selección de particiones de disco para la instalación, opciones de migración, creación de usuario y contraseña, confirmación de instalación.
Unos diez minutos más y tenemos a Linux Mint completamente instalado.
Primer arranque:
El arranque del sistema toma un tiempo de aproximadamente 45 segundos y nos encontramos con la pantalla de inicio de Gdm que nos solicita ingresar el nombre de usuario y contraseña.
mintAssistant:
Luego de Gdm, nos recibe mintAssistant, que es el asistente de configuración del sistema de Mint; una grata sorpresa indudablemente.

La primera pantalla nos brinda una bienvenida y la segunda nos permite activar el usuario root, aunque Linux Mint nos dice que esto no es recomendable. En caso de activar el usuario root, debemos ingresar y confirmar la contraseña para el mismo.
La tercera pantalla nos permite seleccionar si utilizaremos fstab o mintDisk para el acceso a las particiones FAT y NTFS que podamos tener en nuestro sistema. Si bien mintDisk se presenta como la opción más poderosa y fácil de configurar, en caso que deseemos montar particiones NTFS externas debemos utilizar FSTAB (con NTFS-Config) ya que mintDisk no cuenta con soporte para unidades externas.
La cuarta pantalla nos permite habilitar un programa llamado “Fortune” en las terminales. Fortune despliega frases cada vez que iniciamos una sesión de terminal.
La quinta pantalla no es más que un sumario de las opciones que hemos seleccionado anteriormente.
Debo admitir que el entusiasmo inicial se convirtió un tanto en desilusión. La idea de un asistente inicial me parece excelente, pero personalmente incluiría más opciones en futuras versiones.
Soporte de hardware:
Todos los dispositivos del sistema fueron reconocidos sin inconveniente, incluso la tarjeta nvidia aunque la resolución de pantalla establecida fue nuevamente de 1024x768; muy por debajo de la resolución nativa de 1920x1200 del sistema.
Como ya hemos mencionado antes, Mint no incluye ningún manejador propietario para dispositivos, es decir, en caso de que deseemos instalar el manejador propietario para la tarjeta nvidia existen dos opciones predeterminadas en Mint.
La primera, el Restricted Drivers Manager de Ubuntu, que nos permite instalar dichos manejadores.
La segunda, una aplicación llamada Envy, que es una aplicación destinada únicamente a la instalación de los manejadores de Nvidia y Ati y que permite instalar manejadores más actualizados.

El Restricted Drivers Manager se encuentra en el menú de Administración y Envy en el de System Tools (herramientas del sistema). Personalmente creo que esto puede llegar a crear confusión en el usuario; y no sólo por encontrarse ambos en diferentes lugares dentro del menú, sino más bien por disponer de dos utilidades como predeterminadas para realizar la misma tarea. Si tuviera que elegir, me quedaría con Envy; aunque Envy lleva desventaja porque únicamente instala manejadores de video, mientras que el Restricted Drivers Manager puede instalar manejadores para otro tipo de dispositivos que cuenten con manejadores propietarios.
Configuración de X:
Luego de utilizar Envy para la instalación de los manejadores propietarios para la tarjeta Nvidia y una vez reiniciado el sistema debemos proceder a la configuración de X.
El manejador utilizado ya es el propietario, pues Envy se ha encargado de realizar el cambio en xorg.conf reemplazando “nv” por “nvidia”; aunque la resolución de pantalla sigue siendo de 1024x768.
Para cambiar la resolución, siempre es posible modificar el archivo xorg.conf manualmente, sin embargo Mint cuenta con una aplicación gráfica para realizar dicha tarea.
En mi opinion, Xserver-Xorg (que es como encontramos a dicha aplicación en el menú) no es más que una interface gráfica para organizar la edición manual del archivo xorg.conf. La idea es buena, si, pero no parece cumplir con el objetivo de facilitar la configuración a usuarios realmente sin experiencia. Todavía debemos saber lo que es modeline o BusID o conocer el significado de Composite o saber los nombres de las extensiones del servidor o conocer de memoria las opciones del manejador de video.

En el caso de tarjetas Nvidia, también se encuentra disponible nvidia-settings, que si a mi parecer es más amigable para realizar tareas básicas como el cambio de resolución. Desde el menú principal nvidia-settings no se inicia en modo super usuario, es decir, los cambios no pueden ser aplicados al archivo xorg.conf y si deseamos hacerlo tendremos que arrancar nvidia-settings desde la consola con sudo.

Otra ventaja de nvidia-settings es que no es necesario reiniciar X para el cambio de resolución de 1024x768 a 1920x1200.
Escritorio:
Ahora si, la resolución es de 1920x1200 y podemos disfrutar de la excelente apariencia de Mint. Es probablemente la distribución de GNU/Linux que mejor luce con sus detalles finos y su selección de colores. Un sólo panel en el escritorio con mintMenú, Tomboy Notes, el botón de limpieza del escritorio, área de notificación, reloj y control de volumen.
Es posible controlar las opciones de escritorio con mintDesktop, que nos permite seleccionar cuales son los iconos en pantalla, el modo de nautilus y la opción de búsqueda automática en redes de windows.

Para realizar estos cambios sin mintDesktop sería necesario utilizar el gconf-editor, que no es una opción muy amigable para usuarios inexpertos.
mintMenu
Linux Mint Menu o simplemente mintMenu, es el menú principal predeterminado en Mint. Aparentemente inspirado en Slab, es de lo más intuitivo que he visto en lo que a menú se refiere. Simple aunque altamente configurable.

Lastimosamente la configuración se realiza todavía a través de gconf-editor, que podríamos decir es la antítesis de mintMenu en lo que a intuitividad se refiere. Esperemos que pronto se encuentre disponible una utilidad de configuración de mintMenu parecida a mintDesktop.

De manera predeterminada, a la izquierda del menu se encuentran las areas de “lugares” y “sistema” y las aplicaciones en el lado derecho. Personalmente cambiaría esto ya que lo que más frecuentemente se busca en el menu son aplicaciones, pero esto es algo muy personal.
mintMenu también cuenta con un area de búsqueda que nos permite encontrar aplicaciones más rápidamente.
La edición de mintMenu se realiza a través de Alacarte, que es el editor predeterminado de Gnome.
Por supuesto, es posible reemplazar a mintMenu por el menu principal de Gnome o la Barra de Menu predeterminada de Ubuntu.

Efectos de escritorio:
En Mint de modo predeterminado se encuentran dos alternativas, Beryl y Compiz. Compiz puede ser activado a través del panel de control de efectos de escritorio y Beryl a través de Beryl Manager. Personalmente creo que dos opciones para efectos de escritorio no hacen más que crear confusión.
Las opciones de configuración para los efectos de escritorio en el caso de Compiz no son muchas; Activar o desactivar, “las ventanas tiemblan cuando se mueven” y “espacios de trabajo en cubo”. Esto si no deseamos configurar Compiz a través de gconf-editor.
La configuración de Beryl se realiza a través del Beryl Manager y el número de opciones de configuración es considerablemente mayor.
Existen algunos problemas utilizando Beryl, no muy graves y con soluciones relativamente sencillas; tan sencillas que sorprende que no hayan sido implementadas en la distribución de manera predeterminada.
Algunos ejemplos de los problemas encontrados son:
Foco en mintMenu:
No todas las veces que activamos mintMenu éste queda en primer plano, es decir, queda detrás de las aplicaciones que se encuentran corriendo en el escritorio. La solución: Desactivar la prevención del robo de foco de Beryl en las opciones generales de Beryl Manager.

Emerald y Compiz:
Si seleccionamos Compiz como manejador de ventanas, Emerald no despliega los temas de manera apropiada. No he encontrado una solución a este problema.

Problema con las consolas:
Si nos trasladamos a alguna de las consolas (ej. CTRL+ALT+F1) con Beryl activado, al volver a X nos encontramos con una pantalla negra con sólo el cursor en la misma. Solución parcial: Desactivar las opciones “detectar la frecuencia de recarga” y “sincronizar con Vblank”, de nuevo en las opciones generales de Beryl Manager.
Configuración del sistema:
Aquí es donde Mint se presenta de alguna manera complejo. Demasiadas opciones o maneras de llegar a las aplicaciones de configuración se encuentran disponibles. Esto sin duda llevaría a confusión a usuarios con poca experiencia.
En el menú principal podemos acceder a aplicaciones de configuración a través de las secciones Administración y Preferencias. Esto es lógico en alguna medida; en la sección Administración las aplicaciones destinadas al manejo de las configuraciones del sistema y en Preferencias se manejan las opciones personales del usuario.
Pero en mintMenu también existe una sección de Herramientas del sistema, y en la misma encontramos opciones tanto para el manejo de configuración del sistema (Nvidia-settings, Herramienta de configuración de NTFS y Envy) y también opciones de preferencia personal del usuario (Manejador de Beryl, Manejador de configuración de Beryl).
Además de todo esto, desde mintMenu también se puede acceder al Centro de Control de Gnome, en el que, de nuevo, se pueden encontrar entremezcladas herramientas de configuración de sistema y de preferencias de usuario y, una vez más, dentro del Centro de Control de Gnome encontramos una aplicación llamada mintConfig que vuelve a incluir muchas de las opciones del Centro de Control de Gnome aunque no todas ellas y estas opciones se encuentran distribuidas de manera diferente, ya que en el Centro de Control de Gnome encontramos por ejemplo Accesibilidad de teclado entre las opciones personales y en mintConfig encontramos a la misma aplicación dentro de la sección de Dispositivos. Es decir, no solamente encontramos las mismas aplicaciones y no todas ellas en el caso de mintConfig, sino que además, se encuentran ordenadas de manera diferente.
Manejo de paquetes y actualización del sistema:
El manejo de paquetes en Mint se realiza a través del Advanced Packaging Tool y como hemos mencionado antes, comparte repositorios con Ubuntu. Es posible instalar programas a través de la linea de comandos (con apt-get o aptitude) o a través de Synaptic en el modo gráfico.
Si comparamos a Mint con Ubuntu en ésta área, vemos que Añádir y quitar aplicaciones (gnome-apt-install) no se encuentra disponible; al menos de manera predeterminada.
Linux Mint cuenta además con mintInstall, que es una aplicación destinada a reemplazar justamente a gnome-apt-install y a CNR (click and run) de Linspire. La idea detrás de mintInstall es la misma que CNR; en un portal de aplicaciones encontramos aquella que queremos instalar, descargamos un pequeño archivo (o simplemente lo abrimos desde la red con mintInstall) y la instalación de la aplicación se produce, previa autenticación y confirmación.
VLC Media Player, Inkscape y VirtualBox fueron los paquetes instalados a través de mintInstall y todas las instalaciones se han realizado de manera satisfactoria.
En lo que se refiere a actualización del sistema, los desarrolladores de Mint han decidido eliminar las actualizaciones automáticas en Celena. Ellos argumentan que para esta versión se ha priorizado la estabilidad a la seguridad y para mantener el sistema estable se deben evitar las actualizaciones “no educadas”.
Si tuviera que omitir alguna opinión al respecto de tal decisión, tendría que decir que me parece un poco drástica. Tal vez era posible una opción intermedia, como ser, utilizar mintAssistant para activar o desactivar dichas actualizaciones en el primer arranque del sistema, o algún método parecido.
Si bien la instalación del manejador de actualizaciones no se encuentra más alla de un simple apt-get install update-manager; me parece que éste es un punto muy importante y que es el usuario quien debe tomar la decisión de una manera más consciente y con las explicaciones necesarias para entender los riesgos que puede conllevar mantener un sistema sin actualizaciones de seguridad.
Aplicaciones predeterminadas:
Honestamente, no termino de crearme una impresión acerca de la selección de aplicaciones predeterminadas en Celena. De alguna manera, hay algunas decisiones que no comprendo.
Por dar algunos ejemplos:
Para gráficos, únicamente Gimp ha sido incluido. Celena no cuenta con una aplicación para el manejo de fotografías. Sin embargo, si conectamos una cámara digital (o una tarjeta SD) nos encontramos con un diálogo que nos consulta si deseamos importar las fotografías. Si aceptamos esta propuesta, pues no existen resultados, dado que no hay aplicación instalada para realizar dicha acción. Para usuarios sin mucha experiencia, esto puede ser visto como un simple error del sistema, o problema de conexión con la cámara (o tarjeta), o problema de compatibilidad, y no como una simple omisión o falta de software para realizar dicha tarea.

Amarok es la aplicación elegida para reproducción de archivos de audio. Si bien Amarok es probablemente la mejor aplicación para esta tarea, siendo Mint una distribución basada en Gnome, no estoy seguro si se justifica la instalación de todas las dependencias y librerías necesarias simplemente para Amarok, mucho menos si ubicamos a Mint dentro de las distribuciones para usuarios sin experiencia en Linux y si además tenemos en cuenta que Amarok definitivamente luce diferente al resto de las aplicaciones y es muy probable que no siga todas las reglas acerca de interface y usabilidad que tiene Gnome.
Celena no cuenta con una aplicación para grabación de CD/DVD. Aunque se puede realizar esta tarea a través de Nautilus, las opciones son muy limitadas y si tenemos en cuenta que todas las dependencias QT para Amarok ya han sido satisfechas, no sería acaso interesante incluir K3B para realizar un mejor aprovechamiento de dichas dependencias?
Totem y Mplayer son las aplicaciones para reproducción de video. Acaso Totem no es ya suficiente?. Es cierto, Totem no es el mejor reproductor de video que podemos encontrar, pero teniendo en cuenta que ya las librerías de Xine se encuentran disponibles (gracias a Amarok), y teniendo en cuenta además que las opciones de reproducción automática utilizan a Totem, Mplayer talvés podría ser dejado como un opcional, y no un predeterminado.
Otras aplicaciones disponibles son:
- Mozilla Firefox 2.0.0.6
- OpenOffice 2.2.0
- AptOnCD
- Mozilla Thunderbird 1.5.0.10 reemplazando a Evolution.
- Sunbird 0.6a1
- XChat-GNOME 0.16
- Soporte para Java y Flash se encuentra también disponible de manera predeterminada.
- CUPS con soporte para impresión a PDF.
- Codecs multimedia
- Librerías necesarias para la reproducción de DVD
mintUpload
Una interesante aplicación que permite compartir archivos de hasta 10 Mb a través de internet. y es posible enviar el enlace a los archivos a través de correo electrónico. Todos los usuarios disponen de un espacio de 1 Gb, y pueden ser añadidos archivos de hasta 10 Mb que permanecerán en el servidor por un periodo de 2 días.

Aparentemente Mint se encuentra planeando un servicio llamado mintSpace que dará a los usuarios 1 Gb adicional y que posibilitará la carga de archivos de hasta 1 Gb que permanecerán en el servidor por un periodo de 7 días.
Dispositivos externos:
Todos los dispositivos han funcionado sin ningún problema o comportamiento inesperado. Disco duro externo USB, Disco Duro externo ieee 1394, cámara digital Nikon, USB flash disk, Lector/grabador de DVD externo a través del puerto USB.
Miscelaneos:
- ipv6 se encuentra deshabilitado por defecto en Linux Mint
- Linux Mint cuenta con una aplicación para la configuración de manejadores para Windows de tarjetas de red inalámbricas, pero no hemos probado esta aplicación por no contar con una tarjeta de este tipo.
- Luego del primer arranque no hay un icono de papelera ni en el escritorio ni añadido al panel principal.
- Es posible arrancar kdesktop desde la consola.
- Como hemos mencionado antes, soporte profesional se encuentra disponible para todas las versiones de Linux Mint.
- Linux Mint cuenta con un servicio de hosting al que se puede acceder desde esta dirección.
- Una aplicación propia para las actualizaciones del sistema esta siendo desarrollada.
Conclusion:
Celena es sin duda recomendable para usuarios sin experiencia. A pesar de algunos problemas, como los de beryl, por ejemplo, la estabilidad general del sistema es remarcable y si bien es posible no estar de acuerdo con algunas de las decisiones que se han tomado para esta versión, se puede notar un trabajo serio y dedicado de sus desarrolladores y es probable que en futuras versiones las mejoras sean sustanciales.
Un detalle muy importante es el soporte, que en el caso de Mint se encuentra disponible a nivel profesional o comercial, y esto puede inclinar la balanza a la hora de decidir utilizar esta distribución. Y en lo que a soporte comunitario se refiere, al estar basada en Ubuntu y compartir los repositorios, prácticamente se tiene acceso a soporte de las comunidades de ambas distribuciones.
En lo personal, Celena me deja con sentimientos encontrados con algunos detalles, pero al final, el balance es positivo.
Enlaces:
Página oficial de la distribución.
Linux Mint en Distrowatch.


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